ALMA MÍA, EN DIOS SOLAMENTE REPOSA, PORQUE DE ÉL ES MI ESPERANZA....
REFLEXIÓN:
La esperanza es la virtud mediante la cual se expresa el deseo de acontecimientos agradables o beneficiosos. representa también el estado de ánimo según el cual vemos como posible aquello que deseamos. En términos Bíblicos, implica la confianza en la providencia, la confianza en que Dios otorgará todo lo que anhelamos. Depositar nuestra esperanza en Dios y saber que Él tiene el control de todas las cosas, nos permite esperar con paciencia por su ayuda y consolación. La verdadera tranquilidad no viene cuando el problema ha pasado porque seguramente vendrán más problemas, proviene de una esperanza constante en la ayuda de Dios.
El Rey David mientras estaba lejos de casa, escribió esta gran afirmación de fe y esperanza y que refleja la confianza que debemos tener en Dios; dice: ALMA MIA, EN DIOS SOLAMENTE REPOSA, PORQUE DE ÉL ES MI ESPERANZA, ÉL SOLAMENTE ES MI ROCA Y MI SALVACIÓN. ES MI REFUGIO, NO RESBALARÉ, EN DIOS ESTÁ MI SALVACIÓN Y MI GLORIA; EN DIOS ESTÁ MI ROCA FUERTE, Y MI REFUGIO. ESPERAD EN ÉL EN TODO TIEMPO, OH PUEBLOS; DERRAMAD DELANTE DE ÉL VUESTRO CORAZÓN; DIOS ES NUESTRO REFUGIO (ver Salmo 62:5-8).
En la actualidad, un porcentaje altísimo de personas viven atadas a un espíritu llamado "Depresión" siendo este una de las enfermedades más comunes de nuestra sociedad, el albergar constantemente pensamientos de tristeza y amargura en nuestra mente, es la causa principal de este mal. Ahora, la buena noticia es que la Palabra de Dios nos da un antídoto para erradicar este espíritu, y es este: Porque tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en tí persevera, porque en tí ha confiado (ver Isaías 26:3). Permítanme dar un ejemplo de algo cotidiano para entender un poco mejor este gran ver´siculo bíblico: En muchas ocasiones cuando estoy con mi hija y ella está viendo televisión o jugando, tiene puesta su atención en lo que está haciendo pero no deja de estar pendiente si estoy cerca, y si por alguna razón se me ocurre subir a la terraza, a pesar de que ella se queda en casa, casi a los segundos la tengo al lado, porque solo mi presencia le da paz y tranquilidad. Ella no se preocupa de si hay comida, o si tiene ropa que ponerse, etc..., lo único que le importa es si su papá está con ella y los juguetes por supuesto. Porque su esperanza está puesta en que yo le voy a suplir todo lo que necesita. Los que son padres me entienden mucho mejor. Exactamente esto es lo que Dios representa para todo aquel que le ama con todo su corazón.
La intención principal de esta reflexión no es dar a conocer un concepto de la esperanza basado en la necesidad física o material, sino en la esperanza de salvación y vida eterna que Cristo nos ofrece por medio de la fe en Él. Toda persona que recibe a Jesús como su Señor y Salvador inmediatamente pasa a formar parte de la gran familia de Dios y se une a ese ejército esperanzado en esta promesa: Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. Amen. (ver 1 Pedro 1 3:5).
SABIAS QUE???
El misterio que había estado oculto desde siglos por el Dios todopoderoso, ahora nos ha sido revelado a nosotros, y es: Cristo en tí y en mí la esperanza de Gloria. (ver. col. 1:27).
En la actualidad, un porcentaje altísimo de personas viven atadas a un espíritu llamado "Depresión" siendo este una de las enfermedades más comunes de nuestra sociedad, el albergar constantemente pensamientos de tristeza y amargura en nuestra mente, es la causa principal de este mal. Ahora, la buena noticia es que la Palabra de Dios nos da un antídoto para erradicar este espíritu, y es este: Porque tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en tí persevera, porque en tí ha confiado (ver Isaías 26:3). Permítanme dar un ejemplo de algo cotidiano para entender un poco mejor este gran ver´siculo bíblico: En muchas ocasiones cuando estoy con mi hija y ella está viendo televisión o jugando, tiene puesta su atención en lo que está haciendo pero no deja de estar pendiente si estoy cerca, y si por alguna razón se me ocurre subir a la terraza, a pesar de que ella se queda en casa, casi a los segundos la tengo al lado, porque solo mi presencia le da paz y tranquilidad. Ella no se preocupa de si hay comida, o si tiene ropa que ponerse, etc..., lo único que le importa es si su papá está con ella y los juguetes por supuesto. Porque su esperanza está puesta en que yo le voy a suplir todo lo que necesita. Los que son padres me entienden mucho mejor. Exactamente esto es lo que Dios representa para todo aquel que le ama con todo su corazón.
La intención principal de esta reflexión no es dar a conocer un concepto de la esperanza basado en la necesidad física o material, sino en la esperanza de salvación y vida eterna que Cristo nos ofrece por medio de la fe en Él. Toda persona que recibe a Jesús como su Señor y Salvador inmediatamente pasa a formar parte de la gran familia de Dios y se une a ese ejército esperanzado en esta promesa: Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. Amen. (ver 1 Pedro 1 3:5).
SABIAS QUE???
El misterio que había estado oculto desde siglos por el Dios todopoderoso, ahora nos ha sido revelado a nosotros, y es: Cristo en tí y en mí la esperanza de Gloria. (ver. col. 1:27).
